Puso un aviso buscando un marido millonario y un millonario le contesto de una forma inesperada

Este es un repost de un articulo bastante viejo (aprox 2007), sin embargo creo que muchos no lo conocen y merece la pena ser compartido por lo interesante de la respuesta del millonario, como una prueba de que no siempre se pierde la cabeza por la figura de una mujer.

Una chica que es modelo escribió pidiendo consejos sobre la mejor manera para conseguir a un marido millonario. Aunque la respuesta que recibió por parte del presidente de JP MORGAN fue sencillamente espectacular

El aviso que publico fue el siguiente:
“Soy una chica hermosa (yo diría que muy hermosa) de 25 años, bien formada y tengo clase. Quiero casarme con alguien que gane como mínimo medio millón de dólares al año.

¿Tienen en este portal algún hombre que gane 500.000 dólares o más? Quizás las esposas de los que ganen eso me puedan dar algunos consejos.

He sido la novia de hombres que ganan de 200 a 250 mil, pero no puedo pasar de eso, y 250 mil no me van a hacer vivir en el Central Park West.

Tengo una amiga en mi clase de yoga, que se casó con un banquero y vive en Tribeca, y ella no es tan bonita como yo, ni es inteligente.
Entonces, ¿qué es lo que ella hizo y yo no hice? ¿Cómo puedo llegar al nivel de ella?

Rafaela S.”

Respuesta del millonario banquero:

“Leí tu consulta con gran interés, pensé cuidadosamente en tu caso e hice un análisis de la situación. Para ser claros, creo poder opinar, pues gano bastante más de 500 mil al año y por lo tanto cumplo tu requisito.

Aclarado esto, considero los hechos de la siguiente forma: Lo que tu ofreces, visto desde la perspectiva de un hombre como el que buscas, es simplemente un mal negocio. Déjame explicarte. Sigue leyendo

La difícil, pero fascinante, vida y obra de Stephen Hawking

Era el año 1985. Le comunicaron a Jane Wilde, esposa de Stephen Hawking, que debía viajar de urgencia a Ginebra. Su marido estaba internado con una neumonía y en estado grave. En ese momento Stephen tenía 43 años y tres hijos con Jane (Tim, Lucy y Robert).

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Era un prestigioso científico, titular de la Cátedra Lucasiana de Matemáticas de la Universidad de Cambridge. Desde los 21 años, Haw-king padecía esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una cruel enfermedad que desintegra de forma gradual las células nerviosas de la médula espinal y del cerebro que regulan la actividad muscular voluntaria.

Durante 20 años Jane se había entregado a cuidar de su esposo, un hombre brillante pero difícil, y con una discapacidad que había empeorado con los años. Los médicos, en Ginebra, le explicaron que la infección era muy grave y que sumado a la inevitable evolución que seguiría teniendo la esclerosis lateral amiotrófica, debía considerarse la opción de desconectar a Stephen y dejarlo morir. La otra opción era hacerle una traqueotomía, lo que le salvaría la vida, pero lo dejaría sin habla y sin capacidad de emitir sonido alguno de por vida. Aunque Hawking hablaba con dificultad y pocos le entendían lo que decía, hablar era la única vía de contacto con su familia y con el mundo científico.

Jane tomó una de las decisiones más difíciles de su vida: la traqueotomía. “El futuro parecía muy, muy sombrío”, recordó en 1989, en una entrevista publicada en el periódico The Guardian. “No sabíamos cómo íbamos a ser capaces de sobrevivir, o si él sobreviviría. Fue mi decisión… Pero a veces he pensado: ¿qué he hecho? ¿qué tipo de vida le he dejado”.

Este episodio de la vida de Hawking, narrado en la página 164 del libro Stephen Hawking. Su vida y su obra, resume muchas de las contradicciones, conflictos y enigmas que han rodeado a Hawking a lo largo de su vida. Como dice el título, poco original pero preciso, el libro es sobre la vida y también la obra de Hawking. Nos narra su infancia, su juventud, su enfermedad, sus dos matrimonios, su relación con hijos y esposas. Nos acerca a su personalidad y a sus actitudes frente a la vida, a su método de trabajo, a su relación con la comunidad científica y a su vida pública. El libro también es una obra de divulgación, que muestra paso a paso la evolución que fue teniendo Hawking como científico. Sigue leyendo

Cómo no deben vestir las invitadas de boda

A menudo, en las bodas, se cuela alguna invitada que no ha meditado demasiado bien su estilismo. Se debe tener en cuenta la etiqueta, el tipo de ceremonia y las peticiones de los novios. ¿Cuáles son los errores más graves?

1 / Colores demasiado oscuros por la mañana o al mediodía
Se deben lucir vestidos de colores claros y con tejidos suaves, que correspondan con la hora del enlace. La princesa Charlene de Mónaco vistió con un color demasiado oscuro en la boda de la princesa Magdalena de Suecia y Christopher O’neill.

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2./ Sólo la novia puede ir de blanco
Aunque el blanco, el beige o el marfil le sienten bien a la invitada, si no se lo ha pedido expresamente la novia, no es de buen gusto que nadie más vaya con alguno de estos colores, que normalmente suelen ser utilizados por las damas de honor. María Fernanda, mujer del futbolista azulgrana Mascherano, no cumplió el protocolo vistiendo de blanco en la boda de Xavi Hernández. Sigue leyendo